Tengo un conocido que no para de quejarse de lo poco que vende.
No lo dice exactamente así.
Pero te lo deja entrever cada vez que hablas con él.
A mí me sorprende, porque el producto que entrega es bastante bueno.
Y aunque tiene competencia, en realidad no es tanta ni tan buena.
Muchas veces he hablado con él para que me explique un poco de su empresa, a ver si puedo ayudarle de alguna manera.
Y en lo que más insiste es en que sí que le piden muchos presupuestos, pero que después no le compran.
Y no es porque sea caro.
Ni, como te digo, que su competencia sea mucho mejor.
Bien, pues a ver si eres capaz de descubrir por qué no vende.
Resulta que hace una semana le pedí un presupuesto, y…
¿Te lo ha enviado a ti?, porque a mí ya te digo yo que no me ha llegado.
Y eso que se lo di mascado para que no tuviera que perder el tiempo.
Me metí en su web, y dediqué mi tiempo a rebuscar entre los productos para enviarle la referencia exacta de lo que quería.
Y yo me pregunto…
Si no tiene trabajo, ¿cómo es posible que tarde tanto en enviar un presupuesto?
Mira, yo no sé cómo funciona tu sector, ni las características de tu negocio.
Pero lo que sí sé es que cuando un cliente se interesa por tus productos o servicios y te pide un presupuesto, lo que espera es que se lo envíes rápido.
Tampoco voy a decir que deba recibirlo en 1 hora.
Pero sí en el mismo día, o como mucho, al día siguiente.
Ya sé que hay mucho cliente cara dura que solo te pide el presupuesto para olisquear, o para que tu competidor le mejore los precios.
Pero eso forma parte del juego.
Y, de todas formas, si la propuesta que le haces es buena, al final caerán de tu lado.
Tú tómatelo como quieras, pero hacer esperar a los clientes no es algo que te interese.
O al menos no, si tu intención es vender.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Los clientes son unos ansiosos. No los hagas esperar.