Te voy a contar algo para que reflexiones, no vaya a ser que tú seas de estos y estés perdiendo dinero a espuertas.
Verás, esta mañana he visitado a uno de mis clientes de mentoría.
Y mientras esperaba, me fijo que uno de los empleados estaba jugando al solitario en el ordenador.
Si hubiera estado navegando por internet, no le habría preguntado nada.
Porque quién sabe si estaría buscando información para su trabajo.
Pero estaba jugando.
Y no solo jugaba.
Es que no lo disimulaba.
En fin, como me ha llamado tanto la atención, he tenido que preguntarle…:
- ¿Tan poco trabajo tienes?
El chaval, que ya lleva tiempo trabajando en esa empresa, me responde, casi sin mirarme:
- Sí que tengo, pero estoy esperando una respuesta y no puedo continuar hasta que me la den.
- ¿Y quién tiene que darte la respuesta?
- El jefe.
- ¿Y cuánto tiempo llevas esperando?
- Desde ayer por la tarde
Vale.
Cuando me reúno finalmente con el empresario, y antes de hablar de nuestras cosas, le pregunto sobre este tema.
Y me dice…
- Sí, lo sé, pero es que aún no he tenido tiempo de mirarlo. Tengo demasiado trabajo y no doy abasto.
- ¿Pero tú sabes que cada hora que este empleado está parado a ti te está costando dinero, no?, y no solo eso, es que, además, estás retrasando todo lo demás.
- Sí, no hace falta que me lo digas, pero no sé cómo solucionarlo.
- Sí, sí que sabes, pero no lo haces. Basta con que confíes un poco más en las capacidades de tus empleados. Tienes que ir soltando.
- …
Mira, esto que le pasa a este empresario, estoy más que harto de verlo.
Quizá no tan exagerado como para que sus empleados estén jugando al solitario en horario de trabajo.
O yo no lo he visto.
Pero sí, perdiendo el tiempo de mala manera.
El motivo es la falta de confianza en que los empleados sean capaces de ejecutar el trabajo igual que el empresario.
Empleados que, en su inmensa mayoría, han sido contratados por ese mismo empresario.
Y sé que cuesta, porque yo mismo lo he pasado.
Pero es que no se hacen las cuentas.
Porque si se hicieran, no se permitiría esto.
Piensa…
Si un empleado te cuesta 20€ la hora, y lo tienes 1 día entero sin hacer su trabajo, estarás tirando a la basura 160€.
Te lo repito: 160 eurazos.
Claro, como no ves perderse ese dinero, no duele.
Pero prueba a coger 160€ y tirarlos literalmente a la papelera.
Verás como no es tanta tontería.
En fin, te dejo con el tema para que te plantees si tienes a tus empleados parados esperando a que tú tengas tiempo de validar lo que sea que quieras validad.
Y no te creas que porque los ves en su silla sentados, están trabajando, porque quizá solo están dejando pasar las horas.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Delegar es básico