Atiende.
No puedes ser empresario teniendo mentalidad de empleado.
Da igual cómo te pongas.
Y da igual lo que te hayan dicho.
No se puede.
Y si por alguna de aquellas tú has montado una empresa y tu mentalidad es la de un trabajador, que sepas que es por eso por lo que seguramente tu empresa no termina de arrancar.
Verás, hay empleados con mentalidad de empresario, y empresarios con mentalidad de empleado.
Los empleados que piensan como un empresario, acabarán siéndolo.
Y los que no, será por cobardía.
Se pondrán excusas como que no tienen dinero, o que la familia no les apoya, y por eso no darán el paso.
Aunque ya te digo yo que sin dinero también se puede emprender.
Yo lo he hecho 3 de las 6 veces que he emprendido.
Y conozco a más de uno que también lo ha hecho.
Es cuestión de querer.
Y los que emprenden queriendo, es muy raro que vuelvan a ser empleados de nadie.
En cuanto a los empresarios que tienen mentalidad de empleado, son aquellos que más pronto que tarde vuelven a trabajar para otro.
Y quizá no es porque quieran, aunque seguro que más de uno piensa aquello de: “estaba mejor cuando trabajaba para otro”.
Es porque para ellos el emprender ha sido más para probar que para tener un negocio.
La cuestión es que generalmente no saben que tienen mentalidad de empleado.
De hecho, creen que la tienen de empresario, porque si son empresarios es porque piensan como tal.
Pero no es así.
Y la culpa de esto es, habitualmente, por cómo nos han educado.
Aunque no voy a entrar en ello ahora.
Vale, ahora estarás pensando que todo esto está muy bien, pero que cómo puedes saber si tienes la mentalidad adecuada o no.
Y mira, aunque hay muchas cosas que podría contarte, me voy a limitar a una: tu sueldo.
El que cobras, y el que quieres cobrar.
Verás, cuando me reúno con empresarios que se plantean contratarme como mentor, siempre les hago estas preguntas: ¿qué sueldo estás cobrando ahora?, y ¿qué sueldo te gustaría cobrar?
La primera pregunta la hago para hacerme una idea aproximada de cómo está a nivel económico el negocio.
La segunda la hago para analizar qué mentalidad tiene.
¿Y sabes qué?
Pues que al menos el 80% me dicen que se conforman con 1200 o 1500 euros al mes.
¿Te imaginas tener un negocio solo para ganar esa birria de sueldo?
¿Con todo lo que arriesgas?, ¿con la de horas que le echas?…
En fin, la cosa es que como sé que a muchos les da apuro decir grandes cantidades, les insisto diciendo que sueñen y no se pongan límites.
Pero aun así, casi todos se quedan en un máximo de 2000 euros, a excepción de algún valiente que llega a decir 3000.
Y yo no lo entiendo.
¿Cómo se puede pretender tener un sueldo tan bajo? Y más teniendo en cuenta que a día de hoy eso ya lo cobra un empleado medio.
Cuando insisto, las razones que me dan son del estilo de que para qué quieren más si con eso ya les basta para vivir bien.
Pero por mucho que quiero que me convenzan, no lo logro.
Solo puedo pensar que quien piensa así es que no ha entendido lo que significa tener un negocio.
A ver, no me malinterpretes.
Porque muchos se confunden y por ir de empresarios guays se ponen un sueldo muy grande, aun cuando la empresa no se lo puede permitir.
Pero es que no es cuestión de cobrar lo que quieres.
Es cuestión de que lo que quieras te motive.
Y la explicación es fácil.
Y es que, si tu aspiración es conformarte con 2000€ al mes, las cosas que harás irán dirigidas a conseguir eso, y eso es lo que llegarás a cobrar. Raramente más.
Y si tu aspiración es, por ejemplo, 10000€, eso es lo que llegarás a cobrar, porque las cosas que harás irán dirigidas a eso.
Y aunque las cosas son prácticamente iguales, en realidad son bastante distintas.
¿Lo entiendes?
Pues vale, ahora mírate y dite en qué nivel de mentalidad estás.
Si estás en la opción de los 2000, me alegro por ti, pero no sé yo cuánto más aguantarás.
Y si estás en la de los 10000, analiza si las cosas que haces van dirigidas a conseguir eso, o a conseguir los 2000.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – La mentalidad de empresario no te viene de nacimiento, se puede adquirir.