¿Te has encontrado alguna vez en la situación de tener que decir aquello de… “Mi cliente principal cada vez me da menos trabajo, y necesito conseguir uno nuevo, pero no sé cómo”?
O algo por el estilo.
¿Sí?
¿No?
Bueno, pues por si acaso te pasa alguna vez, te voy a dar un ejercicio rápido, que de tan simple que es, ni se nos ocurre pensar en él.
Y consta de 2 pasos.
Solo 2.
El primero es que pienses: ¿De dónde me han venido los clientes en el pasado?
O: ¿Cómo conseguí a los clientes que tengo o he tenido?
Mira hacia atrás, haz una lista de ideas con todo lo que hayas hecho antes para conseguir clientes.
Tiene que ser algo que hayas realizado y cuyo resultado haya sido conseguir un cliente (vale todo, menos esperar las referencias del boca a boca).
No sé, por ejemplo:
- Visitas a puerta fría o concertadas
- Envíos masivos de emails
- Publicidad
- Pedir referencias a los clientes que ya tuvieras
- Mensajes directos en redes sociales
- Comentar publicaciones de otros en LinkedIn
- Asistir a ferias de tu sector
- …
Todo vale.
Tú haz la lista aunque solo tengas 1 elemento en ella.
El siguiente paso es que dediques varias horas a la semana a ello.
Quizá te valgan 5 horas (1 al día, o las 5 en un mismo día).
O quizá necesites 20 horas.
Depende de tus circunstancias, el trabajo que tengas, el sector en el que estés, etc.
Piensa que muchas veces nos agobiamos porque no conseguimos algo, y lo que pasa, simplemente, es que no le hemos dedicado el tiempo suficiente.
Muchos se pegan un hartón de tocar puertas, y cuando consiguen un cliente dejan de hacerlo.
Pero eso no funciona.
Hay que ser un martillo pilón y repetir y repetir.
Porque si no estás avanzando estás retrocediendo.
No hay un punto intermedio en los negocios.
Y ya está.
A partir de aquí, lo único que no debes olvidar es medir los resultados.
Porque si no los mides, y te vuelve a pasar, te volverás a ver igual.
Con la misma sensación de desazón.
¿Ves como es muy simple?
Pues venga, ponte a ello, o apúntatelo donde puedas encontrarlo por si algún día te vieras en esta situación.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Si no se te ocurren cosas para hacerlo, apúntate la pregunta, porque pronto podrás hacerla.