¿Tú también crees que tus clientes son los que compran tus productos o servicios?
Pues estás equivocado.
Tus verdaderos clientes son tus empleados.
Y tú dirás… “¿Cómo van a ser mis empleados los clientes, si me cuestan dinero, y los que compran los productos me dan beneficios?”
Y es verdad, los que te compran son necesarios para que tu empresa se mantenga.
Pero sin empleados tu empresa no funciona.
Míralo así.
Un cliente contento:
- Puede que repita la compra, o no.
- Puede que te traiga otros clientes, o no.
- Y su fidelidad es, por regla general, bastante laxa.
Sin embargo, un empleado contento:
- Atenderá bien a los clientes, y eso hará que vuelvan.
- Resolverá con ánimos sus problemas, y así los fidelizará.
- Será más productivo y eficiente, y así tu empresa será más rentable.
- Te dará información del mercado, y así podrás tomar decisiones al respecto.
- Te aportará ideas innovadoras, y podrás usarlas para mejorar tu negocio.
- Hará lo posible porque tu empresa vaya bien, y aunque a veces es por propio egoísmo para que no los eches, tú te beneficias.
- …
¿Lo ves?
Ya solo con la diferencia del tamaño de estas listas, creo que queda suficientemente claro.
Tú puedes seguir prestando atención a los que te compran, y puede que así ganes dinero.
Pero mientras no asumas que son los empleados los que mantienen tu negocio a flote, aunque ganes dinero, nunca tendrás un éxito pleno.
Vale.
Supongamos que te he convencido. ¿Cómo se trata a los empleados como si fueran clientes?
Pues, por ejemplo, así:
- Ofréceles un buen producto o servicio en formato de un trabajo que les llene, que les haga sentir bien, y que les permita desarrollar sus habilidades.
- Dales un contrato y una remuneración acorde a lo que les pides y lo que les das.
- Escúchales y entiéndelos, demostrándoles que sus opiniones son importantes y que valoras su trabajo.
- Pídeles su opinión sobre cómo mejorar el trabajo.
- Reconóceles sus logros
- …
¿Te sirve?
Pues debería hacerlo.
Porque cuando tratas a tus empleados como a clientes, creas un ambiente de trabajo positivo y productivo, y eso, al final, se traduce en una mejor experiencia para los que compran tus productos y servicios.
O lo que es lo mismo, en mayores ingresos para tu negocio.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – El éxito no se consigue haciendo siempre lo mismo que hacen los demás.
PD2 – Si no sabes muy bien cómo plantear esto en tu negocio, hablemos.