Por dedicarme a lo que me dedico, de vez en cuando se me acercan empresarios que quieren vender su empresa y no saben ni cómo hacerlo, ni qué precio ponerle.
La mayoría, en realidad, lo hacen porque han escuchado pájaros por ahí, o han visto alguna película que les ha hecho creer que cualquier negocio es vendible.
Y aunque es cierto que hay empresarios que compran cualquier cosa, por regla general no suelen ser las de los que se me acercan.
Que generalmente tienen un pequeño -muy pequeño- negocio que no les funciona y del que piensan que tiene un valor muy superior al real.
En cualquier caso, por si a ti alguna vez se te ha pasado por la cabeza vender tu empresa, te voy a contar un par de cosas que quizá te ayuden a venderla, o a quitártelo de la mente.
Pero vaya por delante que, aunque he visto y participado en alguna que otra compra-venta, no soy experto en el tema.
De hecho, no soy ni principiante.
Dicho esto…
¿Qué quieren los que compran empresas?
Bueno, dejando a un lado los que quieren emprender y su opción más cómoda es coger un traspaso, lo que habitualmente quieren los que compran es:
Algunos buscan aumentar su facturación, o al menos poder incorporar a su plan de acción una justificación de crecimiento que actualmente no tienen.
Otros lo que quieren es entrar en una zona que les resulta interesante, y les es más fácil adquirir un negocio que ya está allí, que tener que empezar de cero y con competencia.
Unos cuantos lo que quieren es eliminar un competidor.
Y quizá la mayoría, lo hacen por una cuestión de estrategia, porque quieren incorporar una línea de productos que no tienen y les sale más rentable, tanto en tiempo como en dinero, comprar una empresa que ya existe, que tener que crearla de cero.
O que usan esos productos o servicios y les supondría un ahorro si los tuvieran en cartera.
Aparte de estas y, evidentemente, hay muchas más razones, pero estas son las más habituales.
Y en cuanto a la otra pregunta del millón, o sea, a esa de ¿cuánto vale mi empresa?, la respuesta es que depende.
Puede que no valga nada, o que te paguen 20 o 30 veces su EBITDA.
Todo dependerá del valor literal de tu negocio (lo que tiene físico), y del interés que tenga el que compra.
Pero, a grandes rasgos, esto es lo que, generalmente, miran los que compran:
Por un lado, la calidad de tus clientes. O sea, que sean estables, que paguen bien, y, especialmente, que no exista dependencia de uno o dos de ellos.
También se fijan en el crecimiento que hayas tenido a lo largo de los años, y de los márgenes con los que estés trabajando.
Y, por supuesto, cuál es la situación ante la competencia, porque a más líder seas, mayor será lo que estén dispuestos a pagar.
Aparte de esto, también deberías saber que la mayoría de los que compran empresas, prefieren pagar con acciones de su empresa, y algo de efectivo.
Pero muy poco en la mayoría de los casos.
Algo que, generalmente, no es lo que busca el que vende, que lo que quiere es llevarse a casa el dinerito fresco.
En fin, como te he dicho, lo mío no es esto de vender y comprar empresas.
Pero al menos esto quizá te dé una visión más realista de a lo que te enfrentarías si decidieras vender la tuya.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Todo negocio se debe crear para ser vendido.