La otra noche estaba viendo a uno de esos monologuistas que se están poniendo tan de moda por cómo se meten con la gente.
Y aunque me hacen reír bastante, también opino que en más de una ocasión se pasan bastante con el público.
Aunque quizá es que yo tengo la piel muy fina.
No sé.
En fin, la cosa es que en esta ocasión, el monologuista en lugar de ser mordaz, que es lo habitual en él, lo que hizo fue plantear una situación más “inteligente”.
Y en plena conversación con un espectador más bien joven, le pregunta:
¿Y a ti, cuánto te gustaría que te tocara en la lotería?
El chaval, que pareció que la pregunta le pillaba desprevenido, respondió sin apenas pensar, que 5 millones de euros estaría genial.
El monologuista, que no se sorprendió con la respuesta, le dice entonces que eso es tener muy poca imaginación, y que sueñe más alto, que nadie le está poniendo límites.
Y entonces el espectador, casi con “incredulidad” le responde… “Venga, pues, 500 millones”.
¿Y qué harías con esos 500 millones?, le pregunta el monologuista.
Ahí el espectador ya no fue tan rápido con su respuesta, pero después de pensar unos segundos, responde:
Primero pagaría todas mis deudas, y después dejaría mi trabajo y me iría a dar la vuelta al mundo.
Ok, vamos a suponer que después de pagar todas tus deudas, y de darle 2 o 3 vueltas al mundo a todo trapo, te gastas 10 millones de euros.
¿Qué harías con los 490 millones que te quedan?
El espectador ahí empezó a decir…
Me compraría una mansión, un par de coches de lujo, y una buena casa para mis padres.
Vale, ya te has gastado otros 30 o 40 millones.
¿Qué harías con el resto?
Pero ahí al espectador ya no se le ocurren más cosas.
Yo estoy seguro de que sí se le ocurrían cosas, pero que eran demasiado ínfimas y baratas, teniendo en cuenta la cantidad de dinero que le quedaba por gastar, y que le daba “vergüenza” decirlas.
En este punto, el monologuista le dice al chaval:
Mira, te voy a decir 2 cosas, una te va a gustar, y la otra no.
Lo que no te va a gustar, es que tu mente es muy pobre, porque si lo comparamos con, por ejemplo, la fortuna de Warren Buffett, que supera los cien mil millones de dólares, esta es 200 veces más grande que tu imaginación.
Sin embargo, lo que sí te va a gustar, es que ese hombre no tiene algo que tú sí tienes y que sin pestañear te lo cambiaría por toda su fortuna.
Tu edad.
Y vas a disfrutar cosas que él ya no va a poder disfrutar.
Y eso no tiene precio.
Ya solo por eso me mereció la pena el rato que eché en ver el vídeo, porque tiene razón.
Todos nos preocupamos demasiado por cuánto queremos ganar, y por lo que haríamos con ese dinero.
Pero pocos pensamos en que mientras lo hacemos se nos pasa el tiempo.
Un tiempo que no vamos a recuperar.
Porque sí, el dinero te da tranquilidad, lujos, y prácticamente cualquier cosa que te imagines.
Cualquiera, menos lo que más echan de menos en su lecho de muerte los que lo han tenido.
Más tiempo.
Yo hace ya un tiempo que le doy más importancia a cómo dedico mis horas, que a cuánto dinero me meto en el bolsillo.
Y creo que estoy satisfecho.
Pero ¿y tú?, ¿estás contento con a lo que dedicas tu tiempo?
Si es que sí, date un homenaje.
Y si es que no, quizá esto te interese.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – ¿Crees que merece la pena tener tiempo sin dinero?