El otro día estaba paseándome por LinkedIn, y me encontré el post de una chica que venía a decir algo así:
“Los clientes son unos caraduras. Desde que soy autónoma nunca me había ido de vacaciones, y ahora, por fin, he podido cogerme 15 días para irme por ahí con mi hermana.
Sin embargo, una de mis clientas me escribe para que la llame.
¿Es que no se ha enterado de que estoy de vacaciones? Yo le envié un email.
Estoy harta del abuso de los clientes que se creen que tenemos que estar disponibles cualquier día y a cualquier hora…”
Este post tenía un montón de comentarios dándole la razón y despotricando de los clientes.
Que si hay que ponerles límites.
Que si nos maltratan.
Que si se aprovechan de nosotros.
Que si ser autónomo no significa estar disponible 24/7.
Que si los autónomos también son personas que tienen vida.
Y alguna que otra estupidez más.
¿Tú cómo lo ves?
¿También piensas que a los clientes les da igual tu vida personal?
¿Y te molesta?
Pues si es así, ve planteándote dejar de ser empresario desde ya.
Porque ser empresario no es tener los privilegios de un empleado que tiene un horario estándar y unos días de vacaciones al año en los que puede permitirse desconectar al 100%.
Al menos no, hasta que llegas a cierto nivel.
¿Significa eso que hay que atenderlos fuera de las horas que hayas estipulado?
Evidentemente no.
Pero a los clientes se la repanpinfla que te vayas de vacaciones.
¿Te imaginas que Amazon o Netflix cerrara 15 días porque el jefe se va de vacaciones?
Si quieres que los clientes no te molesten cuando estás de vacaciones, entonces no seas empresario, o crea una empresa que pueda dar servicio aunque tú no estés presente.
Y si no quieres, o no sabes, pues traga.
Porque eso significa tener una empresa.
¿Suena feo e incómodo?
Ya te digo.
¿Pero en qué mundo de fantasía vive alguien que piensa que puede abrir una empresa y vivir como si fuera un empleado con privilegios?
¿En qué mundo viven esos dueños de un bar que cierra 15 días por vacaciones, y cuando regresan se quejan de que cada vez tienen menos trabajo?
¿Qué esperaban, que los clientes dejaran de tomar café hasta que volvieran a abrir?
No sé, quizá es que yo soy un antiguo, pero si yo ofrezco un servicio a mis clientes, se lo doy los 12 meses del año.
Y si no me puedo coger unos días, pues no me los cojo.
Y si me los cojo, pues el teléfono y el email activo siempre.
En el horario estipulado, pero activo.
Porque los clientes no tienen la culpa de que yo sea un manta que no sabe crear un negocio que funcione en automático.
En fin, solo es una reflexión, porque estoy bastante harto de escuchar empresarios que se quejan.
Que si la competencia.
Que si los empleados.
Que si el gobierno.
¿Y ellos qué? ¿En algún momento se paran a mirarse a sí mismos para ver si el problema está en ellos?
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – También podrás preguntar sobre estas cosas.