El otro día me decía un empresario que no entendía por qué tenía que fijarse tanto en sus competidores.
Que eso estaba mal.
Y con ese comentario, lo único que me demostraba es que está claro que no he sabido explicarme el montón de veces que he hablado del tema.
Porque a ver, no se trata de fijarte en ellos para copiar todo lo que hagan, tal y como ellos lo hagan.
No.
De lo que se trata es de que te fijes en qué hacen, cómo lo hacen, por qué lo hacen, qué resultados les está dando y, en definitiva, todo lo que puedas sacar de ellos.
¿Y por qué?
Pues por un par de cosillas.
La primera, para ver qué cosas no hacen, o están haciendo mal, y que así tú puedas implementarlo, o mejorarlo.
La segunda, para diferenciarte y así poder ofrecer a los clientes una propuesta distinta.
Y la tercera, y también muy importante, para inspirarte, porque a veces estás tan absorto en tu mundo que no ves más allá de los muros de tu imperio.
¿Lo pillas?
No se trata de mirarlos para copiar literalmente sus métodos y sistemas.
Ni su estrategia de precios.
Ni su estilo de imagen.
Ni…
Se trata de ver qué hacen para que tú lo hagas diferente.
¿O no te has fijado que prácticamente todos los electricistas, fontaneros, supermercados de barrio, mercerías, etc., son iguales?
Pues ahí está.
¿Y qué pasa cuando todos son iguales?
Pues que los clientes solo tienen 2 opciones para elegir: o precio, o conveniencia (cercanía, etc.).
En fin, tú haz lo que quieras.
Si te sabe mal mirar a tus competidores, no lo hagas.
Pero cuando los nuevos empresarios te adelanten por la derecha, no te quejes.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Fíjate especialmente en los que van por delante de ti, pero no te olvides de los que vienen a toda velocidad por detrás.