Hoy me ha llegado un email de mi proveedor de hosting que me dice que a partir de la próxima factura me va a subir un 20% lo que pago.
¿Un 20%?
Pero qué exageración, ¿no?
Estos no suben el IPC como todos.
No, no, estos suben directamente un 20%, que no es moco de pavo.
Mi primera intención ha sido enviarles bien lejos.
Pero después del calentón me he puesto a pensar que mejor no.
Primero, porque estoy contento con ellos.
Y segundo, porque solo por no tener que dedicar un montón de rato a leer y comparar las condiciones y servicios de un montón de otros proveedores para elegir el que más me podría convenir.
No tener que dedicar también un buen rato a hacer todos los cambios técnicos.
Que para qué nos vamos a engañar, no es que se pueda decir que yo soy un manitas con estas cosas.
Y por último, no tener que arriesgarme a que la nueva opción desconocida sea peor que la ya conocida.
Pues he preferido quedarme como estoy.
Y aunque un 20% es una subida importante, a mí me merece la pena.
Bien, pues eso mismo que yo he pensado de cara a mi proveedor de hosting, es lo que seguramente se plantearían tus clientes si decidieras subirles los precios.
Que sí, que es posible que alguno se te marchara, pero la mayoría lo aceptarían con gusto.
De hecho, y para que veas que esto es posible, te pongo como ejemplo el caso con uno de mis clientes de mentoría.
Y aunque es un caso especial, te demostrará que lo que digo es así.
Verás, mi cliente tiene un servicio de pago recurrente mensual.
Y cobraba tan barato a sus clientes, que a algunos hemos tenido que plantearles una subida por encima del 70%
¿Te lo imaginas?
Si a mí un 20% ya me parecía alto, ¿qué puede pensar un cliente al que le subes el 70%?
Bien, como te podrás suponer, esto no ha sido pensarlo hoy e implantarlo mañana.
Ha requerido de un proceso que ha llevado 2 meses de estudiar costes y márgenes, enviar comunicados personalizados a los clientes, etc.
Pero finalmente este mes de abril se han enviado los recibos al banco ya con los nuevos precios.
Mi cliente estaba realmente asustado porque pensaba que se le iba a hundir la empresa porque la mayoría de los clientes se iban a marchar.
¿Pero sabes qué ha pasado?
Pues que de los 83 clientes que tiene en cartera, solo 3 se han quejado de la subida (curiosamente a los que menos porcentaje les hemos subido), pero el 100% de los clientes ha pagado sin problemas.
Ahora tú me dirás que tu caso es distinto, que tus clientes son muy especiales, y todo eso que ya sabemos.
Exactamente igual que mi cliente.
Y no pienso insistir en lo contrario.
Tú mismo.
Pero sí te digo que mi cliente este mes ha aumentado su facturación global mensual alrededor del 30% solo por haberse atrevido.
Con muchísimo miedo, pero lo ha hecho.
Tú, sin embargo, seguirás facturando lo mismo.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – A mi cliente le ha salido más que rentable contratarme, porque ese 30% mensual supera con mucho lo que me paga a mí.