¿Cuántas oportunidades has perdido por no tomar una decisión a tiempo?
Seguro que unas cuantas.
Y si hablamos de las horas desperdiciadas por no haber decidido, ya podemos apagar e irnos.
Te pasa a ti, me pasa a mí, y le pasa hasta al más pintado.
Así somos las personas.
Unos más que otros, pero al final a todos nos pasa.
Ahora bien, de lo del «mal de muchos consuelo de tontos», debemos huir como de la peste.
Especialmente siendo empresario, con la de cosas que se te ponen delante cada día para que decidas.
Te hablo de esto, porque los expertos no paran de buscar métodos para dejar de procrastinar.
Un mal que nos ha afectado toda la vida, pero que como no tenía nombre, pues simplemente pasaba.
¿O tú sabías que procrastinabas antes de saber lo que era procrastinar?
Yo no.
Bien, la cosa es que el último método que ha llegado a mis oídos, y que te voy a contar por encima, es el que llaman la regla de los 5 segundos, y que se lo ha inventado una tal Mel Robbins, que no sé quién es, pero que por el bombo que le están dando supongo que será alguien importante.
Y lo que dice es que las personas tenemos 5 segundos para tomar cualquier decisión antes de que nuestra mente nos detenga con dudas, miedos o excusas.
Es decir, que, básicamente, cuando se te pone delante cualquier tipo de decisión, ya sea de esas chorras, o de las que salvan empresas, deberías empezar a contar mentalmente desde 5 y decidir antes de llegar al cero.
A ver, la verdad es que esto está muy bien.
Yo lo he probado, y funciona.
Supongo que porque el simple hecho de ponerte a ti mismo un tope para decidir ya te impulsa a la acción. Especialmente, cuando se trata de cosas que te dan pereza, como, por ejemplo: ordenar la mesa, revisar números, o ir al gimnasio.
Pero también es verdad que esta regla tiene un problemilla, y es que debes tener esto de contar de manera consciente en tu mente todo el rato, porque si no es así, no vale.
Por lo tanto, solo si estás decidido completamente a aplicarla le sacarás partido.
Yo lo que te diría es que lo probases.
Al menos cada vez que te acuerdes de que existe.
Porque aunque no la tengas como base de mejora de tu productividad, por poco que haga ya será un gran avance para ti.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Esta, y otras técnicas relacionadas son las que trabajo con mis clientes de mentoría.