No sé cuántas veces te lo habré dicho, pero te lo voy a volver a repetir, porque es de esas cosas que quizá hoy no te sirvan para nada, pero te servirá.
Necesitas recopilar los emails de los que interactúan con tu empresa.
Los de tus clientes, sí, por supuesto.
Pero los de los que no lo son, aún más.
Porque quizá hoy no les haga falta aquello que vendes.
O quizá ya tienen otro proveedor que no eres tú.
Pero vete tú a saber lo que puede pasar mañana.
Y si se acuerdan de que existes, tendrás más posibilidades de que te contraten a ti.
Bien, dicho esto, es posible que pienses que en tu negocio no es fácil “captar” los emails de la gente.
Y es verdad.
Si tu negocio no es puramente online, te puedes encontrar con dificultades para que te los den.
Pero echándole imaginación, lo lograrás.
Y como ejemplo, te muestro cómo lo hace una zapatería.
Que si hay un negocio “raro” para captar emails, eso es, sin duda, una zapatería, o cualquier otro de ese estilo, como podrían ser las mercerías, las ferreterías, etc.
Mira, cuando tú vas, por ejemplo, a una zapatería, te pruebas los zapatos y, si te gustan, los pagas en la caja, y te marchas.
Ahí, ni siendo cliente te piden el email.
Y si te lo piden, lo normal es que tampoco lo des, porque no hay un motivo razonable por el que esa zapatería quisiera escribirte un correo, ¿verdad?
Pues fíjate la imaginación que le echaron en esta zapatería a la que fui hace unas semanas a comprarme unas deportivas…
Después de probármelas y todo el rollo ese, le dijo a la dependienta que me las quedo y me dirijo hacia la caja.
Y entonces la chica me dice: “No hace falta que hagas la cola de la caja. Si me das tu email te puedo cobrar yo desde mi datáfono, y te llegará el ticket a tu correo”.
Así de primeras me quedé un poco trastocado porque era una zapatería “normalita”.
Potente, pero normalita.
Es decir, que sí que habitualmente hay muchos clientes en la tienda, pero no me parecía el tipo de negocio donde se suele utilizar esa tecnología tan moderna.
Eso es más para grandes marcas de centros comerciales.
O eso es, al menos, lo que me suelo encontrar.
En fin, miré hacia la caja, vi que había 3 personas haciendo cola para pagar, y acepté de buen grado darle mi email a cambio de no tener que hacer cola, y me fui de ahí más contento que unas castañuelas
Como conclusión, porque esto no da para mucho más, es que, por un lado, necesitas captar emails para usarlos en tus campañas y promociones.
O para comunicarles cosas.
O solo para que te recuerden.
Y, por otro lado, que si les das algo de valor a cambio de su email, te lo darán con gusto, aunque tu negocio no tenga carácter online.
Y lo de darles algo de valor es importante, aunque solo sea enviarles el ticket, porque las personas somos muy reacias a dar nuestro correo, pues ya estamos hartos de que nos envíen basura, o que nos masacren a diario con ofertas.
En fin, tú haz con esto lo que quieras.
Pero yo de ti lo tendría muy en cuenta.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Buena parte de tu trabajo consiste en imaginar mejores formas de hacer las cosas.