Hace unas semanas vi la película “No mires arriba”, que va de un par de astrónomos que descubren que un cometa se dirige hacia la Tierra, y si colisiona, acabará con ella.
Entonces, intentan advertir al mundo, pero ni el presidente de los EE. UU., ni los medios de comunicación, ni absolutamente nadie les hace caso.
La gente está tan preocupada por sus ombligos, que eso del fin del mundo les suena a chino.
El resultado… que se acaba el mundo.
¿Te lo imaginas?
¿Te imaginas tener la solución a los problemas de muchas personas, y no conseguir que te escuchen o te entiendan?
Pues eso es lo que le pasa a la mayoría de los empresarios que no consiguen que las ventas funcionen.
Unos porque creen tener una solución, pero en realidad no lo es.
Otros porque tienen la solución, pero no lo saben.
Y la mayoría, porque no saben comunicarlo.
La cuestión es que no venden.
Por lo tanto, ¿cuál es el aprendizaje?
Pues que tienes que aprender a comunicar.
Y, por supuesto, comunicárselo a los destinatarios correctos.
Y sí, es verdad que hay que tener en cuenta muchos factores, pero tampoco es tan complicado.
Simplemente tienes que:
- Determinar el público objetivo
- Determinar qué les quieres decir.
- Elegir el canal de comunicación más adecuado.
- Ser claro y conciso.
Y ya está.
Vale, tampoco es tan simple.
Porque si lo fuera todo el mundo vendería un montón y este email no tendría sentido.
Pero es la solución.
Y de lo bien que lo hagas dependerá el volumen de facturación que consigas con tu empresa.
Así que la pelota está en tu tejado.
O sigues vendiendo lo que te compren, o vendes lo que quieres.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – A nadie le importa lo que digas, hasta que lo dices de manera que les importe.