A mí me encanta Burger King.
Bueno, en realidad me gusta prácticamente cualquier tipo de comida basura.
Pero el Burger King especialmente.
Hay quien pensará que ya me vale que me gusten esas porquerías.
Pero es que no todo van a ser chuletones, ¿no?
Bueno, la cuestión es que ayer, sin ser un día especial por nada, pedí que me trajeran a casa una Whopper con extra de queso y bacon, y sin que le quiten nada de nada.
Y me pasó algo que no me había pasado nunca.
La hamburguesa la trajeron en menos de 15 minutos, cuando me habían dicho que tardarían 35.
Bien.
Estaba la Coca Cola Zero, el ketchup, las servilletas, las patatas, el bacon, el queso, la lechuga, el tomate, la cebolla, los pepinillos y el pan.
¿Hechas algo en falta?
Efectivamente… ¿Dónde está la carne?
Mira, en esta empresa me he encontrado fallos de todo tipo.
Desde que se olviden de meter algún extra o la bebida, a no poder pedir porque se han roto las máquinas.
Pero que se olviden del ingrediente principal no me había pasado nunca.
Esto es como si vas a un hotel y en la habitación no hay cama.
Y tiene tan poco sentido como las preocupaciones a las que muchos empresarios les prestan su atención.
Muchas redes sociales, mucha publicidad, mucho precio psicológico, mucha imagen en sus webs.
Muchas, no sé…
Mucho de todo, pero sin sustancia.
Cada semana me encuentro con empresarios que se preocupan más por todo lo que rodea al negocio, que por el propio negocio en sí.
Mucha lechuga, tomate y pepinillos, pero sin carne, o con muy poca.
Y eso solo atrae a los clientes, pero, o no se quedan, o no vuelven.
Así que tú mismo.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Yo de ti me dedicaría a mejorar la carne.
PD2 – Si no quieres que se olviden de nada ve al McDonald’s, que al menos a mí no me han fallado nunca. Aunque quizá sea porque voy poco.