Uno de los errores más comunes que cometemos los empresarios a la hora de contratar nuevos empleados, es el de dar por sentado que si este tiene -o dice tener- experiencia, va a saber realizar correctamente su trabajo.
Y en cierto modo es normal que cometamos este error.
Porque estamos tan necesitados de ayuda, y tenemos tan poco tiempo para nada, que cuando vemos en un currículum “tropecientos años de experiencia en… (lo que sea que necesites), ya no escuchamos nada más.
Solo pensamos en cuánto tiempo nos va a ahorrar, en que no tendremos que perder el tiempo en enseñarle, y en que va a ser rentable desde el primer día.
Sin embargo, lamento decirte que eso es solo una ilusión, porque a la hora de la verdad, es muy muy muy raro que de primeras ya te sirva.
Y voy a explicarlo un poco mejor, porque así no queda claro.
Supongamos que tú tienes una empresa de fontanería, y que lo que necesitas es un fontanero para que te eche una mano.
Pues bien, cuando te pones a mirar currículums, verás que hay experiencias de todo tipo relacionadas con la fontanería.
Desde ingenieros, hasta gente que su único trato con los tubos ha sido comprar una alcachofa para la ducha de su casa.
Pero de repente se te aparece uno que ha trabajado los últimos 15 años de fontanero en 2 o 3 empresas diferentes.
Y eso es justo lo que necesitas.
Alguien a quien no tengas que explicarle lo que es una llave grifa.
Así que lo contratas.
Y sí, el tipo sabe trabajar.
Pero, de ahí a que haga el trabajo como tú quieres, suele haber un mundo.
Porque obviando la parte puramente técnica de la profesión, lo que él sabe es trabajar como trabajaban en sus otras empresas, y quizá la tuya lo hace de una manera distinta.
Con otros materiales, con otra forma de soldar, con otros timings, con… Yo qué sé. Diferente.
¿Y entonces qué pasa?
Pues que si no le dedicas un tiempo prudencial a enseñar a este profesional con amplia experiencia a trabajar como se trabaja en tu empresa, puede que al poco tiempo acabes pensando que no es tan bueno como te parecía y que te lleves una decepción, tengas que perder un tiempo que no tienes, e incluso que termines despidiéndolo porque no ha superado tus expectativas.
Y no es porque no sea bueno en lo suyo.
Si no porque lo que tú esperabas no se ha cumplido.
Pero es que insisto en que es muy difícil.
Así que, cuando tengas que contratar a alguien cuya condición indispensable sea que aporte experiencia, no pienses que va a ser llegar y matar.
Plantéate que vas a tener que dedicarle un tiempo a “educarlo” según tu estilo.
Y si lo haces así, te aseguro que las decepciones con los nuevos empleados serán mucho menores, y además de ahorrarte tiempo, te ahorrarás mucho dinero.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Dicen que los empleados mienten en sus currículums para conseguir un trabajo, pero yo descubrí hace mucho tiempo, que no es que mientan, sino que nos lo cuentan desde su punto de vista.