A todos los que me preguntan si les conviene tener socios en su empresa, siempre les digo lo mismo:
No.
Punto.
Tener socios es de las peores decisiones que se pueden tomar, y no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo.
Yo los he tenido en 2 ocasiones, y a cuál peor.
Y claro, tú podrías pensar que es que he tenido mala suerte.
Y quizá tendrías razón si solo me hubiera pasado a mí.
Pero es que conozco a un montón de empresarios que también lo han pasado mal por culpa de los socios.
Y si estos eran amigos, aún peor.
Ahora bien, también hay que ser realistas y asumir que en ocasiones es necesario por cualquier motivo que ya comentaré en otro email.
Y si ese es el caso, lo que yo te recomiendo es que hagáis un pacto de socios.
Algo fundamental para minimizar problemas.
Y digo minimizar, porque no te quepa duda de que tenerlos vais a tenerlos.
¿Y qué es un pacto de socios?
Pues, básicamente, es un acuerdo que tiene como objetivo regular las relaciones internas en la sociedad para garantizar que los conflictos se resuelvan y no pongan en riesgo la continuidad de la empresa.
O dicho de una manera más clara, un documento en el que se especifican qué funciones va a desempeñar cada uno.
Y también, al menos:
- Cuál va a dirigir la empresa.
- Qué cargo tendréis cada uno.
- Cuánto vais a cobrar por ese trabajo.
- Cómo y por qué os vais a subir el sueldo.
- Qué horario ha de cumplir cada uno para percibir esa remuneración.
- Cuándo vais a repartir beneficios.
- Condiciones para la entrada de nuevos socios.
- Condiciones para dejar la empresa.
- Condiciones de penalización por incumplimiento de las funciones, o del propio pacto.
- …
Aparte de estas, hay una muy importante que no debería faltar nunca: la cláusula de no competencia en la que se especifique la “prohibición” de pertenecer de cualquier modo a otra empresa que se dedique a lo mismo.
Ya sabes, para evitar eso tan típico de que uno de los socios se rebote por cualquier motivo y se lo monte por su cuenta para hacerte la competencia.
Vale, con estas en principio ya bastaría, aunque dependiendo de la empresa que tengáis o vayáis a tener, se puede simplificar o complicar mucho más.
Aquí lo importante es que esté puesto por escrito y firmado por todos los socios, aunque sea en una servilleta, y que esté lo más detallado posible para evitar malas interpretaciones futuras.
Tú puede que pienses que esto es una chorrada, porque tu primo, tu cuñado, tu hermano, tu amigo de toda la vida, o tu pareja, no te la van a jugar, y que vuestra relación está muy por encima de estas cosas.
Y puede que así sea.
Pero la experiencia está harta de demostrar que el dinero, y sobre todo el poder, es capaz de destrozar hasta la relación más intensa e irrompible.
De todas formas, si es así, ¿dónde estaría el problema de redactar el pacto?
En fin, yo te recomiendo que lo hagáis, porque nunca sobrará.
Pero tú mismo.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Si no sabes cómo hacerlo, pasa por aquí.