Un empresario puede no saber de ventas.
Puede no saber de finanzas.
Puede no saber gestionar personas.
Puede no saber motivarse a si mismo, ni motivar a sus empleados.
Puede no saber tratar con clientes.
Puede no saber marcar precios de venta.
Puede no saber sacar la rentabilidad de su trabajo.
Puede no saber elegir un buen lugar para ubicar su local.
Puede no saber de protocolo empresarial.
Puede no saber de contabilidad, ni de fiscalidad.
Puede no saber de marketing, de publicidad, ni de atracción de ningún tipo.
Puede no saber elegir al cliente objetivo.
Puede no saber definir su propuesta de valor.
Puede no saber ganar dinero.
Puede no saber…
Un empresario puede que no sepa hacer muchas cosas.
¿Pero sabes qué es lo que no puede dejar de saber nunca?
Que no es el ombligo del mundo en el que solo y únicamente importa él.
Que los demás también tienen una agenda.
Mira, falla en lo que quieras, pero no falles en la ética y la profesionalidad.
Cumple siempre con tu palabra.
Si dices que vas a hacer algo, hazlo.
Y si dices que vas a asistir a una reunión, asiste.
Porque todo es, en mayor o menor medida, perdonable.
Especialmente si nunca lo habías hecho antes.
Pero no presentarte cuando has dicho que te vas a presentar, y/o no ser puntual haciendo que los demás tengan que esperar por ti, no es perdonable.
Y no lo es porque es más una cuestión de educación que de conocimientos, y depende completamente de ti.
Y si no vas a llegar, avisa caray, que no cuesta tanto, y así a la otra parte le das la opción de reorganizarse y no perder el tiempo.
Porque aunque no te lo creas, los demás también tienen muchas cosas por hacer.
Tú no eres el único que tiene mucho lío y al que se le complican las cosas.
Los demás lo tienen igual, o incluso quizá peor.
Y tú puede que seas muchas cosas, pero está por ver que seas más importante que los demás.
En fin, esto es una oda a quien me dejó plantado ayer.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Yo no te puedo enseñar a ser puntual, pero para todo lo demás, haz clic aquí.
PD2 – El enlace de arriba es solo para los que cumplen con su palabra y se presentan a las reuniones.