¿Sabes cuál es el plazo medio estimado que tardan las empresas españolas en cobrar de sus clientes?
70 días.
Casi nada.
Más de 2 meses.
¿Tú sabes la pupa que esto le hace a tus arcas?
Y mira, si tú eres de los que cobra a 60 días porque quieres, pues todavía tiene un pase.
No me parece inteligente, pero lo entiendo porque lo he vivido.
Pero si eres de los que los clientes te marean, pues tienes un problema serio.
Vale, ¿y por qué te hago ver lo obvio?
Pues porque he leído una noticia por ahí, que dice que el gobierno va a crear lo que llaman “El Observatorio Estatal de Morosidad Privada” que se va a encargar de elaborar y publicar una lista de empresas que incumplan con los plazos de pago.
En esta lista incluirán todas aquellas que tengan “atrasos” de más de 600 €, y/o las que paguen menos del 10% de sus facturas en plazo.
Y las que vayan a aparecer recibirán una notificación para que presenten, si quieren, alegaciones.
Bien por el gobierno.
Bueno, bien si tú no eres de los que paga tarde.
Porque si bien es interesante saber si tus clientes son morosos, al final es un problema que tienes porque quieres.
Es decir, que si les vendes a los que te pagan tarde “por norma”, es porque quieres.
Nadie te obliga.
Ahora bien, que tú aparezcas en la lista ya no es tan guay.
En primer lugar, porque pierdes reputación. Y la reputación que es tan fácil de perder, te aseguro que no es igual de sencillo recuperarla.
Y en segundo lugar, porque si tu scoring crediticio tiende más hacia el rojo, tendrás dificultad para acceder a financiación, o para que tus proveedores te den crédito.
Aunque bueno, para esto no hace falta que salgas en una lista, ¿verdad?
En fin, que tanto facturar y no cobrar a tiempo, como que seas tú quien no pague en plazo, es un problema serio que te puede costar el negocio.
No sé decirte cuál de las 2 es peor, porque he vivido ambas, y me parecían igual de malas.
Pero se puede llegar a complicar aún más si las vives a la vez, como me pasó con una de las empresas que tuve que cerrar.
Esto tiene una solución fácil de crear, aunque no tanto de implementar.
Pero poderse, se puede.
Créeme porque lo he hecho para mí, y también para algunos de mis clientes.
Como tú veas.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – No te imaginas lo que frustra que un proveedor te diga que no te puede dar crédito. ¿O ya lo sabes?