Durante mucho tiempo, yo era de los que respondía “es que soy así” cada vez que algo salía mal y sabía que era por mi culpa.
Lo hacía, porque me resultaba más cómodo decir eso que asumir que tenía que evolucionar.
Pero sabía que no estaba bien.
No, si lo que quería era convertirme en el empresario de éxito que todos los que se montan una empresa quieren ser.
Menos mal que un día tomé la decisión de dejar de mirarme por quién era, y empecé a enfocarme en quién quería ser.
Porque si no, dudo que hubiera llegado hasta donde llegué.
Verás, cuando te acomodas en la versión actual de ti mismo, limitas tu potencial de crecimiento.
Y si no tienes expectativas de futuro, pues quizá te valga.
Pero si quieres ser EMPRESARIO no te vale.
Tienes que evaluar cada reacción, cada comportamiento y cada aprendizaje con la vara de medir de tu yo futuro, no desde el escudo del momento presente.
De esta manera, enfrentarte a tus errores es más instructivo y puedes mejorar.
No inviertas más tiempo en justificarte.
Si estás cansado, descansa.
Si las circunstancias no te ayudan, busca soluciones.
Pero deja de buscar excusas para cubrir el no haber sido capaz de conseguir lo que querías.
La próxima vez que vayas a soltar por tu boca el “es que soy así”, párate y pregúntate si realmente es así como quieres ser, o si crees que hay una mejor versión de ti.
Porque esa respuesta puede transformar tu vida.
¡Que pases un buen día!
Rafael Valero
PD – Los ganadores buscan soluciones, los perdedores excusas.