Productividad para empresarios

No tomes ni una decisión más en tu empresa hasta que hayas hecho este curso

Levanta la mano si piensas que los resultados que obtienes de tu empresa no se corresponden con el enorme esfuerzo en tiempo y dinero que le dedicas.

Ahora, levanta la mano si estás harto de ver cómo a tu competencia todo le sale bien.

¿No te preguntas cómo lo hacen?

El instinto no es la mejor guía para tomar decisiones

Verás.

Mi segunda empresa fue la primera con la que obtuve, lo que se puede considerar un éxito notable.

Sin embargo, no fue así desde el principio.

Sí me iba relativamente bien y sacaba para vivir, pero desde luego el esfuerzo no se correspondía con lo que ganaba.

Es verdad que yo iba con pies de plomo porque me asustaba volver a fracasar como con mi primera empresa.

Pero el problema no era ese, el problema es que mi falta de conocimientos hacía que la dirigiera guiándome por mi instinto.

No tenía estrategia, ni nada que se le pareciera.

Si mi competencia apostaba por un producto y le iba bien, ahí estaba yo para añadirlo a mi catálogo.

Si contrataban comerciales, yo también los contrataba.

Y así con casi todo.

 

Durante un tiempo esto me salvó, pero a la larga era obvio que me perjudicaba más de lo que me ayudaba.

Porque me había convertido en una copia de mi competencia, y se notaba.

Y a todo esto, añádele que por estar pendiente de lo que hacían los otros, mi tiempo estaba casi al 100% dedicado a tareas poco importantes, descuidando las que sí lo eran.

El descubrimiento que me dio la solución

Antes de mejorar, la cosa se complicó mucho.

Tanto, que incluso estuve a punto de quebrar también esta empresa.

Resulta que el competidor en el que me fijaba se incorporó a una cadena nacional, y eso hizo que, de alguna manera, dejara de estar en mi radar.

 

A partir de ahí, todo fue cuesta abajo a una velocidad sorprendente.

Me había basado tanto en él como referencia, que ahora me sentía perdido.

Y el fin estaba claro. Iba a cerrar más pronto que tarde.

 

Te parecerá algo dramático y exagerado, pero es que no sabía tomar decisiones.

Y las que tomaba no solo no me ayudaban, sino que, por regla general, eran un desastre.

Estaba más perdido que un pulpo en un garaje.

 

Pero un día, leyendo una revista de negocios, leí al respecto de una herramienta de análisis estratégico que me llamó la atención.

 

 

El descubrimiento del DAFO

Un día, Juan conoció a un consultor que le habló del DAFO. El consultor le explicó que el DAFO era una herramienta que podía ayudarle a analizar la situación de su negocio y a tomar decisiones estratégicas.

Juan se interesó por el DAFO y decidió aprender a utilizarlo.

El cambio después del DAFO

Una vez que Juan aprendió a utilizar el DAFO, su vida cambió. Empezó a tomar decisiones más acertadas para su negocio.

Por ejemplo, utilizó el DAFO para identificar que una de las debilidades de su tienda era su falta de presencia en Internet. Por lo tanto, decidió invertir en marketing digital y crear una página web para su tienda.

También utilizó el DAFO para identificar que una de las oportunidades del mercado era la creciente demanda de ropa sostenible. Por lo tanto, decidió ampliar su catálogo con ropa sostenible.

El éxito

Las decisiones que Juan tomó gracias al DAFO le dieron buenos resultados. Su negocio empezó a crecer y a ganar más dinero.

Juan estaba muy satisfecho con el cambio que había experimentado. Sabía que el DAFO era una herramienta que le había ayudado a mejorar su negocio y a alcanzar sus objetivos.

Conclusión

El DAFO es una herramienta muy útil que puede ayudar a los empresarios a mejorar su negocio. Si eres un empresario que quiere tomar decisiones más acertadas y alcanzar tus objetivos, te recomiendo que aprendas a utilizar el DAFO.

¿Intentas mejorar tu empresa, pero nada de lo que haces funciona?

Cuando las cosas se complican, o no funcionan como te gustaría, hay que tomar decisiones.

Y tomarlas no es difícil. Todo lo contrario, es demasiado fácil.

Lo verdaderamente difícil es tomarlas teniendo la suficiente claridad del porqué las tomas, y hacerlo en el orden más adecuado.

Porque, por ejemplo, contratar más y mejores comerciales, o invertir en publicidad cuando las ventas no son suficientes, puede que sea una buena decisión, o que no.

Buscar proveedores más baratos, o despedir empleados, cuando la empresa factura mucho, pero no gana dinero, puede que sea una buena decisión, o que no.

 

Yo he vivido muchas situaciones complicadas y me he enfrentado a decisiones muy difíciles en los más de 30 años que llevo gestionando empresas, que me daría para escribir varios libros.

Pero lo que peor llevaba, con diferencia, era esa sensación de falta de claridad.

Pensaba y pensaba, y le daba mil vueltas a las distintas circunstancias, pero raramente se me quitaba esa angustiosa sensación de estar decidiendo sin tenerlas todas conmigo.

Decidía porque tenía que decidir, pero generalmente no lo hacía en base a fundamentos de peso.

Y así fue hasta que descubrí cómo lo hacían los grandes.

A partir de entonces fue un antes y un después.

Y no quiero decir que las decisiones fuera más fácil tomarlas, pero sí que al menos tenía una base.

¿Intentas mejorar tu empresa, pero nada de lo que haces funciona?

Cuando las cosas se complican, o no funcionan como te gustaría, hay que tomar decisiones.

Y tomarlas no es difícil. Todo lo contrario, es demasiado fácil.

Lo verdaderamente difícil es tomarlas teniendo la suficiente claridad del porqué las tomas, y hacerlo en el orden más adecuado.

Porque, por ejemplo, contratar más y mejores comerciales, o invertir en publicidad cuando las ventas no son suficientes, puede que sea una buena decisión, o que no.

Buscar proveedores más baratos, o despedir empleados, cuando la empresa factura mucho, pero no gana dinero, puede que sea una buena decisión, o que no.

 

Yo he vivido muchas situaciones complicadas y me he enfrentado a decisiones muy difíciles en los más de 30 años que llevo gestionando empresas, que me daría para escribir varios libros.

Pero lo que peor llevaba, con diferencia, era esa sensación de falta de claridad.

Pensaba y pensaba, y le daba mil vueltas a las distintas circunstancias, pero raramente se me quitaba esa angustiosa sensación de estar decidiendo sin tenerlas todas conmigo.

Decidía porque tenía que decidir, pero generalmente no lo hacía en base a fundamentos de peso.

Y así fue hasta que descubrí cómo lo hacían los grandes.

A partir de entonces fue un antes y un después.

Y no quiero decir que las decisiones fuera más fácil tomarlas, pero sí que al menos tenía una base.

Este es el curso que me hubiera gustado que me ofrecieran

Siempre me preguntaba que cómo lo hacían aquellos empresarios que parecían tener tanto éxito.

¿Cómo se las ingeniaban para tomar siempre las mejores decisiones?

¿Cómo sabían cuál era el mejor siguiente paso a dar?

¿En base a qué decidían si debían adoptar una postura defensiva y esperar, o una postura de ataque e ir a por todas?

Y todo, sin despeinarse.

Querer mejorar una empresa es una constante, pero no puedes hacerlo sin saber antes en qué situación estás.

Puede que sepas lo que es un DAFO, pero que nunca hayas hecho uno porque no terminas de entender del todo para qué te puede servir.

Puede que sí lo hayas hecho, pero que no te haya servido para nada más que para tener una larga lista de debilidades, alguna fortaleza, montones de amenazas, y muy pocas oportunidades, que has acabado por meter en un cajón.

Y puede que jamás en tu vida hayas escuchado hablar de esta herramienta.

 

Da igual.

En cualquiera de los casos, si tienes la más mínima intención de mejorar tu empresa, necesitas hacer este curso y aprender a utilizarlo.

Este curso no te va a dar la solución a los problemas que puedas tener, pero sí te hará consciente de cuáles son de verdad, y, especialmente, los más prioritarios a gestionar.

Puede que sepas lo que es un DAFO, pero que nunca hayas hecho uno porque no terminas de entender del todo para qué te puede servir.

Puede que sí lo hayas hecho, pero que no te haya servido para nada más que para tener una larga lista de debilidades, alguna fortaleza, montones de amenazas, y muy pocas oportunidades, que has acabado por meter en un cajón.

Y puede que jamás en tu vida hayas escuchado hablar de esta herramienta.

 

Da igual.

En cualquiera de los casos, si tienes la más mínima intención de mejorar tu empresa, necesitas hacer este curso y aprender a utilizarlo.

Para quién es este curso

Echa un vistazo a estas circunstancias:

¿Tus competidores te están quitando todos tus clientes y no sabes cómo evitarlo?

¿No paras de invertir tiempo y recursos, pero por mucho que haces no consigues que tu empresa funcione como esperas?

¿Te pasas la vida dudando entre varias opciones y como no sabes cuál elegir optas por la que consideras la menos mala, pero sin estar seguro de la elección?

¿Te estás planteando abrir una nueva línea de negocio, pero no sabes por dónde empezar?

¿Las circunstancias te obligan a afrontar un cambio sustancial en tu empresa y no sabes muy bien cómo plantearlo?

¿Quieres iniciar un nuevo emprendimiento?

¿Tienes que contratar nuevo personal, pero no estás seguro de si necesitas administrativos o comerciales?

¿Estás viviendo cualquier otra circunstancia en la que debes tomar decisiones, pero sientes que te falta claridad para hacerlo?

¿Ya?

Pues si te sientes identificado, aunque solo sea con una de ellas, entonces este curso es para ti.

Verás, este curso está pensado para aquellos empresarios que, en cualquier medida se sienten perdidos. 

Es decir, para prácticamente todos los pequeños empresarios.

 

Porque la verdad es que hay realmente pocos empresarios que tengan claridad total para afrontar las infinitas circunstancias que se les presentan.

Y si tú lo tienes todo claro, pues este curso no es para ti.

 

Pero si te sientes atascado o frustrado, si tienes la sensación de que la neblina no te deja ver, si hagas lo que hagas las cuentas no te salen, si vives improvisando todo el rato, si hoy piensas una cosa y mañana otra, si cualquier comentario te condiciona, si tu sensación es que te equivocas constantemente, si el tiempo y el esfuerzo que dedicas no se corresponde con lo que ganas…

Entonces, definitivamente necesitas este curso.

Qué lograrás si aprendes a hacer un DAFO

Lo básico y fundamental, que tendrás muy nítidas cuáles son tus debilidades para que puedas minimizarlas, y cuáles son tus fortalezas para que puedas explotarlas.

Y también, qué amenazas reales te acechan para que puedas defenderte, y qué oportunidades te rodean para que puedas aprovecharlas.

Pero no se acaba ahí, porque también aprenderás cómo utilizar toda esa información y cómo elegir la estrategia más adecuada que te ayude a conseguir lo que sea que quieras conseguir.

 

Resumiendo:

  • Tendrás una fotografía muy clara de cuál es la situación de tu empresa. No lo que te imaginas, ni lo que te dicen, sino la realidad reflexionada desde tu punto de vista.
  • Sabrás qué estrategia es la que más te conviene para conseguir lo que quieres, y cómo ponerla en marcha.

Te pongas como te pongas, si eres empresario, necesitas saber manejar esta herramienta

Puedes aprender a manejarla por tu cuenta en internet, donde encontrarás infinidad de información al respecto.

O puedes comprar este curso.

Si optas por la primera opción, tendrás que lidiar con información demasiado generalista que deja a tu interpretación el cómo culminar el trabajo, y bastante poco contenido sobre qué hacer después para que el tiempo dedicado no acabe en el fondo de algún cajón de tu escritorio, con la sensación de que esto no sirve para nada.

Si optas por comprar este curso, lo que te encontrarás es un manual paso a paso y en el orden adecuado para sacarle todo el partido a esta excepcional herramienta, y que así pueda servirte como mapa de supervivencia de tu negocio.

También entenderás a base de ejemplos y explicaciones cómo identificar dónde estás parado, y cómo afrontar los distintos desafíos a los que te enfrentas o podrías enfrentarte en un futuro.

Qué aprenderás concretamente

  • Qué es un DAFO y para qué sirve
  • Qué preguntas hacerte para descubrir las debilidades, las amenazas, las fortalezas y las oportunidades que tiene tu empresa
  • Qué analizar en tu empresa y cómo hacerlo
  • Qué hacer con toda la información resultante (o sea, el después)
  • Qué estrategias existen y cuál elegir según la situación de tu empresa y lo que quieras conseguir)

Preguntas frecuentes

¿Por qué comprar este curso si en internet hay ya mucha información?

Es verdad, como te he dicho más arriba, no solo hay mucha, es que hay muchísima. Pero está claro que no te resulta suficiente si has leído hasta aquí.

Tú debes decidir si prefieres dedicar horas y horas a buscar la mejor información y después interpretarla sin ayuda, o si prefieres pagar por tenerlo todo recopilado, con ejemplos, explicaciones, etc.

¿Cómo es el curso, qué contiene?

En realidad el curso es muy simple y lo harás muy rápido.

¿Vale para mi caso?

Si eres empresario, sí.

Si diriges una empresa o un departamento, también.

Si quieres montar una empresa, desde luego.

¿Cuál es su precio? ¿Bajará en algún momento?

El precio son 100€ (impuestos incluídos).

Y no, no solo no bajará, sino que en breve subirá.

Me parece caro para tan poca cosa

Entiendo que si piensas eso es porque tú le das más valor a la duración o a la cantidad de contenido, que a lo que puedes aprender.

Si es así, no lo compres.

Te lo digo completamente en serio. No es una estrategia de venta.

No lo compres, porque con esa mentalidad no le sacarás provecho al curso.

¿Cuándo podré acceder al curso?

Justo después de comprarlo recibirás un email con instrucciones para acceder.

¿Se puede probar y si no me gusta me devuelves el dinero?

No.

Si no lo ves claro, no lo compres. Si después de leerlo todo sigues teniendo dudas, escríbeme a info@rafaelvalero.com e intentaré resolvértelas.

¿Haces factura?

Evidentemente, este es un negocio serio.

¿Incluye soporte?

No. Está suficientemente bien explicado como para que no necesites ayuda externa.

Sin embargo, siempre puedes contratar una consultoría conmigo para que te ayude.

Productividad para empresarios

DAFO

La herramienta imprescindible para mejorar cualquier empresa

Productividad para empresarios

¿Necesitas mejorar tu empresa y no sabes por dónde empezar?

El paso imprescindible para mejorar cualquier empresa

Este curso es para todos aquellos que han perdido el tiempo haciendo un DAFO que no les ha servido para nada, o para los que no saben lo que es, pero lo necesitan